No quiero ni amor, ni sexo, ni vida mediocre. Quiero aprender y no quiero estudiar. Quiero escribir y poseer mi alma, que es mía, y no venderla por un nueve que se evaporará en un mes. Quiero ser dueña de lo que me pase, responsable absoluta de primaveras y tormentas y dejarme de tormentos.
Quiero ser mujer, yo misma. Yo.