sábado, 11 de mayo de 2013

(III)

Ya es tarde, lo sé. No voy a poder decirte cuánto lo siento, porque no sé ni por dónde empezar. Estuvimos un tiempo precioso juntos y entonces, perdí. Perdí la fe en ti nosotros . Perdí los estribos, perdí la esperanza, perdí la confianza, perdí... Perdí tantas cosas... Te perdí a ti, que fuiste quien me hacía levantarme todas las veces que me caía, quien me acompañaba cuando el mundo era un lugar gris y sórdido, quien convertía cada segundo en algo especial, una experiencia...

Y perdí.

Y, lo peor de todo, te herí, y ese dolor remite.

Te prometo que no me arrepiento de ningún momento contigo. Fue increíble todo el tiempo.

Pero perdí fe. No supe encontrarme y, en la confusión, tampoco a ti. Tampoco a nosotros.

Y ahora es demasiado tarde. Sólo puedo apartarme de tu camino porque la vida pasa, arrolladora, ante mis ojos, y tú con ella.

No hay comentarios:

Publicar un comentario